Es la capital del país y se encuentra ubicada en el seno del valle central. Por disponer del principal Aeropuerto Internacional, Juan Santamaría (SJO), la mayor parte de los visitantes entran y salen del país alojándose al menos una noche en la ciudad. Media jornada es suficiente para visitar la Plaza de la Cultura el centro de la ciudad y hacerse una idea del día a día Costarricense. Si se dispone de más tiempo, se pueden visitar sus museos (Nacional, Oro, Jade, Arte...); conocer en sus proximidades algunos Parques Nacionales y Volcanes (Volcán Poás, Volcán Irazú, P.N. Carara...); realizar un crucero de un día a Isla Tortuga; o practicar deportes de aventura como el rafting y su descenso de aguas rápidas con temperaturas tibias.
 
Este Parque Nacional situado en el Caribe Norte, no tiene carreteras y debe recorrerse a través de sus canales y ríos. Por esta razón todos los hoteles ofrecen paquetes en pensión completa con tours incluidos. Se le conoce como un pequeño Amazonas poblado de exuberante fauna y flora y sus canales ofrecen unos paisajes y una luz únicos en el país. Sus recuerdos quedarán marcados en todos sus visitantes. En los meses de Julio a Septiembre se puede disfrutar por las noches de manera muy discreta del espectáculo único del desove de las tortugas.
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Al sur del Caribe, este pueblo y sus alrededores ofrecen el lado más informal del país. Pequeños hoteles, población con ascendencia rastafari, surf, Parques Nacionales (Cahuita y Gandoca-Manzanillo) y numerosos pequeños bares y restaurantes conforman un lugar perfecto para los viajeros más jóvenes y para los amantes de la playa, las chancletas y la tranquilidad durante el día, y de una deliciosa cena caribeña y buenos tragos por la noche. También aprenderá de las tradiciones ancestrales de las tribus autóctonas de los Bri-bris.
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Este Parque Nacional al norte del país es el más visitado por los turistas. Su volcán cónico con continuadas pequeñas erupciones lo convierten en uno de los principales atractivos del país. Se pueden disfrutar de numerosos tratamientos en SPAs y de aguas termales que aprovechan las propiedades saludables de sus aguas subterráneas calentadas por el propio volcán. También se ofrece una amplia variedad de deportes de aventura como rafting, canopy (sistema de poleas deslizantes por la copa de los árboles) o paseos a caballo a las cataratas de la Fortuna para completar su estancia.
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Esta Reserva Natural situada al otro lado del lago Arenal, es un punto de transición entre la vertiente del Caribe y la vertiente Pacifica. Numerosas aves sobrevuelan su exuberante bosque nubloso y además de conocer la flora y fauna del país desde sus senderos y puentes colgantes, encontrará impresionantes instalaciones de canopy y fábricas artesanales de queso y productos derivados de la caña de azúcar. Se trata de una parada perfecta antes de dirigirse hacia las playas del Pacífico.
 
Este golfo situado al norte del Pacifico, es la zona dónde se encuentran las grandes infraestructuras hoteleras para satisfacer el confort y la gastronomía que buscan los más sibaritas. Es una excelente zona para practicar el buceo, la pesca deportiva, o disfrutar de inolvidables travesías por el océano al atardecer. El pueblo del Coco, con su playa y su vida costarricense, aporta una nota local y auténtica al visitante que quiere compartir algunas compras y restaurantes con la población autóctona de la zona.
 
Un poco más al sur de Papagayo se encuentra el pueblo de Tamarindo, con sus numerosas playas de arena blanca en sus alrededores (Conchal, Flamingo, Potrero...). Esta zona también ofrece la posibilidad de practicar buceo, pesca deportiva, surf, carreras en cuadriciclos, paseos a caballo por la playa, cruceros de media jornada durante el día y de disfrutar por la noche de buenos restaurante y algunos bares.
 
Situado en el Pacifico Central esta zona ofrece uno de los Parques Nacionales costeros más bonitos del país. Debido a su orografía formada por colinas frente a la playa, los pequeños hoteles y restaurantes se encuentran diseminados de una sinuosa carretera con increíbles vistas y atardeceres inolvidables. Por la noche numerosas opciones de restauración le tentarán bajo un cielo estrellado. Además de las playas salvajes dentro y fuera del parque, también se puede practicar en la zona el rafting, buceo, la pesca deportiva, paseos y cruceros tras los delfines, entre otros.
 
Esta península situada en el océano Pacífico, al sur del país, esconde los rincones más vírgenes y menos explotados del país. Los hoteles, organizados como pequeños lodges integrados en la naturaleza y con un encanto único, ofrecen estancia en pensión completa y con tours opcionales (Isla del caño y P.N. Corcovado) a sus huéspedes. Auque las infraestructuras son de tipo cabañas, algunos lodges ofrecen una comodidad de nivel de lujo y restauración al nivel de los paladares más exigentes. En los meses de agosto a noviembre y de enero a junio se pueden ver numerosas ballenas jorobadas y delfines en la zona. También se puede practicar buceo, caminatas en la naturaleza o descansar en sus increíbles playas. Según el lodge seleccionado, el acceso en barco por el humedal del Sierpe aporta un atractivo adicional a la estancia en esta zona.